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Black is Black (Los Bravos, 1966)

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Con una voz al borde del llanto histérico, Mike Kennedy imploraba que no le doraran más la píldora : lo negro es negro, y él solo quería a su nena de regreso… Parece mentira, pero de eso va, básicamente, el primer gran éxito del rock español, capaz de llegar al segundo puesto en las listas del Reino Unido y al cuarto en Estados Unidos: “Black is Black”. Lo curioso es que Los Bravos, la banda española que lo inmortalizó en 1966, lo sumó a su repertorio casi obligada por el productor francés Alain Milhaud, pues a los integrantes ni siquiera les gustaba aquella perogrullada en inglés, cuyo potencial comercial vislumbró el empresario galo. En la grabación solo participó el cantante Mike Kennedy, pues las leyes de Inglaterra obligan a emplear solo a músicos británicos en los estudios de ese país. Uno de aquellos instrumentistas era un tal Jimmy Page, que poco después sería mundialmente conocido como guitarrista de Led Zeppelin. Aunque Jimmy nunca admitió haber tocado en el Black i...

La Bamba

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Un son jarocho mexicano del siglo XVII es, créanlo o no, el primer y único tema en español que ha alcanzado la cima del Billboard Hot 100, la más reconocida lista de éxitos musicales en Estados Unidos. Se trata de La Bamba, que triunfó en 1958, cuando aún lo folclórico no era moda, y los chicos se despeinaban bailando rock and roll. Richard Valenzuela, un adolescente hijo de mexicanos que ni siquiera hablaba español, tomó aquel himno popular veracruzano y le puso guitarras eléctricas, algo de bajo retozón y un redoble de batería que puso a chillar y contorsionarse a legiones de quinceañeras. El productor Bob Keane temía que el público estadounidense rechazara una canción en otro idioma, pero realmente la letra era lo de menos. De hecho, los versos de La Bamba son de temática amplia y cada quien le pone y quita a su antojo. José Feliciano le agrega de su cosecha un “por ti seré, por ti seré” al original “yo no soy marinero, soy capitán”. Otras versiones son más picarescas y algu...

Your Song (Elton John, 1970)

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Solo Bernie Taupin sabe qué musa –o muso- lo inspiró aquella mañana de 1970 en los suburbios de Londres, que en un santiamén escribió la canción que inmortalizó al desconocido músico británico Kenneth Dwight: Your Song (Tu canción). Uno lo escucha, embelesado, y se pregunta qué demonios tiene esa cancioncilla so infantilona y ñoña, capaz de seducir a monstruos como Billy Joel y Rick Wakeman, y disparar al estrellato a Kenneth, quien no es otro que el inmenso Sir Elton John. Francamente, aquello no pudo haberle gastado más de tres neuronas al adolescente Taupin, que lo escribió en un sucio cuaderno con manchas de café, mientras desayunaban en la cocina de la madre de Elton, en Northwood Hills. Ambos llevaban poco tiempo asociados, pero trabajaban con fluidez. Y tanto así, que han colaborado en una treintena de álbums. El intérprete de otros temazos como Sacrifice y Candle in the Wind reconoce que Your Song es cursi, pero no tiene otra canción de amor como esa. Es la única...

Mediterráneo (Joan Manuel Serrat, 1971)

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Quizás porque mi niñez sigue jugando en sus versos, Mediterráneo es de esas canciones que te transportan a épocas y parajes nunca vividos, que por alguna extraña razón logran poner melancólico incluso a un caribeño incurable como yo… Será porque de niño mi madre me hablaba de Joan Manuel Serrat con una familiaridad solo comprensible en sus contemporáneos: tan íntimo lo sentía, que en casa le decíamos “ el Yoanma ”, como si algún levante otoñal hubiera empujado su barca hasta esa ciudad sin costas donde nací, cuando agonizaban los años 70. Para saldar esa deuda sentimental, siendo apenas un estudiante me colé en el Teatro Nacional con un burdo carné de periodista y esta jeta de concreto, para ver a Serrat dialogar con su alter ego Tarrés, una memorable noche habanera del pasado siglo. Y como los caribeños también somos cantores y embusteros, nos gusta el juego y el vino, y sabemos ser marineros, Mediterráneo tenía todas las papeletas para convertirse en un tema imprescindib...

Proud Mary (Creedence Clearwater Revival, 1969)

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La Habana ha cambiado, Cuba ha cambiado, el mundo ha cambiado, pero Mario Conde y el Flaco Carlos, su hermano de la vida, aún se emocionaban con la misma canción de sus años felices en el barrio La Víbora: Proud Mary… Abandonados al ron y los recuerdos, uno de los amigos comenta que John Fogerty canta como los negros, y el otro le corrige: canta como Dios… De una manera u otra, la escena es recurrente en la saga literaria de Conde, escrita por el cubano Leonardo Padura, Premio Nacional de Literatura 2012. Padura confesó a Orbe que le gustó y le sigue gustando ese icónico tema de Creedence Clearwater Revival (CCR), banda estadounidense que muchos aquí recuerdan como Aguasclaras, y de cierta manera su inclusión en las novelas es un tributo a su generación. “Decidí que fuera la canción que Conde y sus amigos escuchaban siempre, como un símbolo de que afuera la vida cambiaba, pero ellos invariablemente se refugiaban en una suerte de cápsula de un tiempo que para ellos fue mejor”,...

Bohemian Rhapsody (Queen, 1975)

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   Tan campantes, los británicos afirman que Bohemian Rhapsody es mejor que el sexo, y después protestan cuando los acusan de “desabríos”. Y hay que entenderlos, porque se trata quizás de la canción más contundente, emotiva y liberadora en la historia del rock.    Pero pensándolo bien, musicalmente nada hay más parecido a un buen coito que el tema insignia de la banda Queen. Sus seis emblemáticas secciones tienen un equivalente reconocible en el sexo: de la tierna seducción al orgasmo emancipador.    Este clasicazo abre con una introducción a capella, cual cortejo susurrado. Sigue una balada envolvente que desarma cualquier reticencia; para dar paso a un solo de guitarra, intenso como los primeros besos, la ropa quitada a prisa y la posesión profunda.    El tramo operístico trae ráfagas de ímpetu in crescendo, hasta un rock trepidante como las embestidas que llevan al clímax sexual, expresado en la coda final, que retoma el tempo d...

Blitzkrieg Bop (The Ramones, 1976)

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Ya está bueno de melaza, de cursilerías y tonadillas empalagosas. Le llegó su hora al querer. Hoy vamos a meter caña descreída, insolente y sin bandera, con tanta rabia y energía que nunca sabrás de dónde vino el golpe. Es hora de sacudir los sentidos, de armar bronca, de mandarlo todo al infierno… Es hora de Blitzkrieg Bop… Venerado como himno del “punk”, Blitzkrieg Bop fue también la carta de presentación de la banda neoyorquina The Ramones. Fue el primer single del piquete que legó otros clásicos del género, como I wanna be sedated, y que se dio a conocer en el club CBGB, meca del género en la Gran Manzana. Si bien el tema fue acreditado a la banda, fue compuesto en realidad por el bajista Dee Dee Ramone y el baterista Tommy Ramone. Es una trepidante canción de culto, reconocida por su famoso cántico “¡Hey, ho, let’s go!”, que los amantes del béisbol aún corean, sobre todo en el Yankee Stadium. La base de la canción es un sencillo modelo de tres acordes. “Blitzkrieg” es...